Lyon es la cuna del mundialmente conocido Antoine de Saint-Exupery (autor de "El Principito) y de la gastronomía francesa. Pero además, nadie discute en Francia que Lyon es la capital gastronómica del país. La ciudad posee la mayor concentración de restaurantes con estrellas Michelín del mundo. El más célebre es el de Paul Bocusse que se llama "Collonges-au-Mont-d'Or". Más económicos son los numerosos bouchons, restaurantes típicos para disfrutar de la comida tradicional lionesa. Hay una verdadera pasión culinaria que se refleja en cualquier establecimiento y en los restaurantes más auténticos y típicos donde se puede comer estupendamente bien. Además de visitar una ciudad excepcional con paisajes increíbles, también podrá disfrutar de la mejor cocina lionesa con platos tan sabrosos como 'l'andouillette lyonnaise' o las 'quenelles' que son como unas croquetas de pescado de río sofisticadísimas, que cada cocinero prepara de una forma especial. Ineludiblemente las comidas se acompañan con un buen vino ya sea Beaujolais o Cotes du Rhone dependiendo del gusto particular de cada uno y para los postres no hay nada mejor que un queso conocido como cerebro de canut que está hecho con vino, cebolleta, ajo, aceite y perejil. Este lugar luce con descaro una excepcional riqueza arquitectónica que forjó gracias a algo tan delicado como la seda, cuya floreciente industria desarrolló durante siglos.