¿Que dicen de Lyon?

¿Que dicen de Lyon?

  - Malolo

Ventajas: barata y bonita, llena de historia y arte

Desventajas: Más desconocida que París

 

Francia no es sólo París...

hay ciudades, pueblos, regiones y parajes que también merecen la pena, no poseen los iconos mundialmente conocdos que tiene la capital de Francia (salvo quizás el Mont Saint Michel), pero son lugares que pueden resultar inolvidables, por su comida, su gente, su arquitectura. Lyon es una de esas ciudades.

Se le suele considerar la segunda ciudad de Francia, aunque Marsella le disputa esa condición. Lo que sí está claro es que más amable que París, más segura, más agradable y mucho más vivible que Marsella.

Os cuento mi experiencia:

Opinión Personal ++++ ++++ ++++

Estuve en Lyon 3 días, suficientes para una visita completa, si no entras en museos ni barriadas apartadas del centro.

El alojamiento fue un hotel del Vieux Lyon, el centro histórico, patrimonio mundial de la humanidad por la Unesco. Por 80 euros se puede encontrar alojamiento para dos personas con desayuno en un hotel limpio y bonito, algo impensable en París.

El transporte en el casco histórico es a pie. Conviene llevar buenas zapatillas pues hay unas cuestas pronunciadas y mucho que ver. Para el resto de barriadas y la zona comercial, mejor el Metro -limpio y rápido- o el bus y el tranvía. Hay bicicletas de alquiler por todas partes, pero hace falta una tarjeta de crédito francesa, no valen las normales. Fue lo único que no me gustó de la ciudad, ya que sería muy práctico coger bicis y dejarlas en sus puestos de alquiler repartidos por todas partes, pero no pudo ser...

La comida es espectacular. Lyon tiene fama de ser el lugar donde se come mejor de Francia, especialmente en relación calidad-precio. los restaurante típicos -Bouchon Lyonaisse- están marcados con un símbolo y ofrecen comida variada de la región, aunque algo pesada, con unos vinos estupendos.

En cuanto a lo que más me gustó creo que fueron los pasadizos del Vieux Lyon. Allí los edificios antiguos están conectados por patios, pasillos y conductos que llevan de una calle a otra pero por el interior. Hay mapas turísticos donde vienen señalizados todos ellos. A veces hay que empujar una puerta, otras es una callejuela estrecha...

Por lo demás lo mejor es pasearse por sus calles, por la ribera de los dos ríos que recorren la ciudad- está llena de puentes- acercarse a los mercadillos el domingo, junto al río, uno de comida y otro de arte... en fin, perderse por sus geografía entrando en iglesias, bares, galerías, pasadizos y observar la ciudad desde la colina en la que una iglesia imponente - Notre Dame de la Fourvière- vigila toda la villa, con unas vistas maravillosas.

No es París, pero ni falta que hace. Es más barata, más entrañable, y su gente es mucho más simpática.

Conclusión: Un lugar a descubrir, sin duda

- Cristina

Ventajas: Es muy bonita

Desventajas: La hospitalidad francesa (en general)

 

 

Estoy viviendo en Lyon desde hace un año, desde el pasado 19 de agosto (¡cómo pasa el tiempo!).

Contando las poblaciones de la periferia (como Villeurbanne, Caluire...), Lyon es la segunda ciudad más importante de Francia; si no las contamos es la tercera, después de Marseille.

Tiene tres grandes universidades, así que de septiembre a mayo-junio la ciudad está llena de estudiantes de todas las nacionalidades.

Hay ocho distritos, del primero al octavo, y los que hay que visitar son el primero (Hôtel de Ville -el Ayuntamiento-, Terreaux), el segundo (el centro, Bellecour) y el quinto, para mí el mejor, con un encanto indiscutible (Vieux Lyon).

La ciudad está dividida en tres partes por dos ríos: el Rhône y la Saône, de modo que el primer distrito y el segundo quedan justo en medio de ambos. A orillas de la Saône se encuentra el Vieux Lyon, y dado que este río "es femenino", las fachadas de las casitas de este barrio, además de antiguas, son de colores rosáceos, anaranjados y pasteles, de colores "para mujer"; en cambio, las casas a orillas del Rhône son de colores "más masculinos". En el Vieux Lyon, emplazados en una colina, a la cual se accede andando o con un teleférico que se coge en la parada de metro "Vieux Lyon", se encuentra un pequeño anfiteatro romano y la catedral de Fourvière (preciosa), desde donde se contempla toda la ciudad.
La ciudad en sí no es muy grande, así que se puede visitar todo lo imprescindile andando. Si no, siempre están los autobuses, los tranvías (son bastante recientes, desde noviembre) y el metro (hay que subir a uno: los hay que son "teledirigidos", sin conductor, y desde el primer vagón se ve el recorrido del mismo por la vía); también podéis desplazaros en patines o en "trotinette" (patinete), tan de moda aquí.

Recomiendo visitar Lyon el 8 de diciembre, dado que esa noche es la "Noche de las Luces", para los lioneses una fiesta tan importante como la noche de Fin de Año; no hay lionés (y no lionés) que no salga a la calle en esa fecha, y todos los edificios se iluminan con velas en sus ventanas y balcones.

Para comer, recomiendo ir a cualquier restaurante de la rue Mercière, en el primer distrito, y sobretodo visitar cualquier Bouchon Lyonnais del Vieux Lyon, y probar las especialidades (ensalada lionesa, quennelle...).